sábado, 8 de diciembre de 2012

Devocional Diario: LA GLORIA DE DIOS

ISAÍAS 
Capítulo 35
35:1 Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.
35:2 Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con júbilo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria de YAHWEH, la hermosura del DIOS nuestro.

35:3 Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles. AMÉN.

MEDITEMOS UNIDOS: Cuando DIOS se revela a nuestra vida, tomamos la decisión de obedecer su palabra, porque damos pasos firmes y sabios con ÉL, somos entendidos en lo que ha hecho, está haciendo y seguirá haciendo, y las circunstancias no nos harán creer diferente, así podemos declarar que nuestra confianza está depósitada en ÉL, y que hemos visto LA GLORIA DE DIOS y vivimos en ella. Por nuestros poros saldrá la victoria de toda conquista con ÉL.
Alegrarse el desierto y la soledad, puede parecer díficil, porque el desierto es tipología de la escases, de la carencia de algo o de todo y la soledad es tipología del aislamiento, de la falta de compañía, pero al tener FE EN DIOS es posible alegrarse porque no se pierde la esperanza y la verdadera confianza de que toda situación es temporal, pasajera, está latente en nuestro interior la certeza de que la respuesta está a la puerta y que la veremos, porque la situación ha aparecido frente a nosotros, para que conozcamos que tan preparados estamos para afrontar cualquier circunstancia y al vivirla demos frutos que alaben el nombre de NUESTRO DIOS, ante todos los espectadores, ante todos aquellos que no le han conocido aún, para que puedan entender que DIOS es real y está vivo.  
El yermo es el terreno que está despoblado o sin habitar, está sin cultivar o que es esteril, y no se puede adquirir en el presente nada, y lograr llegar a gozarse y florecer allí, sería algo poco usual o poco vivencial, pero cuando la GLORIA DE DIOS se manifiesta en nuestra vida, todo es posible, el gozo que sobrepasa todo entendimiento, se manifiesta, aún cantar con júbilo alabanzas a su nombre, porque su respuesta no tarda, y llegará en el momento oportuno, porque DIOS es puntual, ÉL no se tarda.
La hermosura del DIOS nuestro, se aprecía verdaderamente en sus respuestas, en esos momentos que sentimos que no podremos salir solos, y que contamos con DIOS, por el soplo del ESPÍRITU SANTO desde nuestro interior.
DELEITARME EN LO VERDADERO,  EN LO VALIOSO DE LO INTERNO Y DE LO EXTERNO; GOZARME EN LA HERMOSURA DE LA PRESENCIA DE DIOS, ME HA AYUDADO A CONOCER LA GLORIA DE DIOS.
LA GLORIA DE DIOS: Se vive en la GLORIA DE DIOS cuando nos sentimos fortalecidos en el desierto, recibiendo la porción necesaria y suficiente para cada instante, fortalecidos en la soledad cuando aprendes que nunca estamos solos, que su presencia irá con nosotros a donde quiera que vayamos. LA GLORIA DE DIOS se siente, es un deleite, un gozo que fluye desde nuestro interior, por eso se hace necesario que andemos en SANTIDAD, porque sin ella nadie verá al SEÑOR.

TODO LO VERDADERO, LO JUSTO, LO QUE ES DIGNO DE ALABAR, PROCEDEN DEL DIOS Y PADRE NUESTRO. UN DELEITE CONTINUO EN ÉL, NOS LLEVARÁ A MAYORES NIVELES DE ADORACIÓN Y EXALTACIÓN A ÉL. SHALOM.  

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